5 de set. 2013

Tomás, simplemente Tomás

Pensar en Tomás es imaginártelo atrapado en algún cubículo de oficina haciendo horas, con un cargamento de bolígrafos lastrando el bolsillo izquierdo de la camiseta, dirigiendo con fina parsimonia cualquier empresa de extrarradio mientras lee "ElJueves” en el WC. Esas pintas de administrativo con botas no se pierden ni pasando mil años. Quizá por eso haya sido uno de los grandes incomprendidos de la historia, el jugador más cruelmente tratado por una grada que a modo de pasatiempo acabó haciendo chistes sobre su figura, trascendiendo en gag nostálgico con el que echarse unas risas.

Tomás siempre será especial, él es Mestalla de pequeño, ese caminar entre gigantes por la Avenida de Suecia inmerso en el rito de ir a ver a tu equipo sin más pretensiones. Entre aquellas sillas de plástico y cogotes hinchados, en mitad de una lluvia de improperios y voceríos, se aprendía a querer a tipos como él a modo de reacción salvaje ante la vida. En aquellos tiempos idolatrar a Tomás era tan heavy como hacerlo hoy en día con Barragán, demasiado subversivo para ir contándolo por las esquinas. Ni siquiera Telecinco ha podido batir la cantidad de exabruptos por segundo que salían volando a cada balón que el 'todocampista' ponía en órbita. Era el típico hombre de la calle jugando en el equipo de su vida. Imposible no quererlo.

Se mostraba inteligente tocando la pelota con una precisión tan exquisita como reiterativa. Aprendió eso y jamás intentó otra cosa, no fuera a equivocarse. Supo bailar con oficio en el centro del campo metiendo el cuerpo y robando balones de la misma forma que una aspiradora succiona el polvo, a lo bestia. Fue el primer 6 de la era moderna, un líbero reconvertido que en sus cinco años en Mestalla siempre superó los 40 partidos por temporada. Titular sin discusión. Había días en los que se confundía y creía ser un fino pateador de rugby, sacando el balón del estadio antes de que le añadieran un tercer anillo que lo hiciera imposible. Tras darse por vencido, el público, metido en el papel de espectador galés, acabó celebrando aquello con litúrgico entusiasmo. De vez en cuando adquiría conciencia de futbolista y ponía la pelota en la escuadra. Intentó desarrollar una habilidad para romper cerrojos con su potente disparo desde tres cuartos, pero no supo darle la precisión adecuada.

De Tomás solo han perdurado errores y chistes – «Tomás, ¿hoy has traído las lentillas o las lentejas?» – pero tenía derecha para poner balones milimétricos. De sus botas nacieron muchos de los goles más recordados e idealizados por la grada, desde aquellas remontadas coperas ante el Real Madrid pasando por los duelos a muerte con el Barça de Cruyff. Un héroe anónimo. Sus trazas y su forma de correr le penalizaban por encima de su correcto quehacer. Sobre todo lucir sin tapujos aquellas gafas alimentó una leyenda urbana muy extendida, y es que Tomás era así de malo porque no veía sin ellas. Lo que le sirvió para ganarse algún apoyo, ya que nunca faltaba el tímido defensor de su juego intentando explicarse con un 'com no ha de fallar, ¡ si va cego!'

Era un adelantado a su tiempo, un jugador que le hacía el trabajo sucio a gente como Fernando sin recibir a cambio ningún elogio. Apenas un cromo perdido y su nombre en un papel atestiguan que hubo una época en la que este hombre vistió la camiseta blanca. Seguramente se iría aburrido de tan poco, o quizá, visto como se las gastaba Hiddink, prefirió no suicidarse en el campo huyendo a Santander, con Maguregui, para retirarse apenas una temporada después. Puede que aquel marrullero de los banquillos fuera el responsable de que tras colgar las botas desapareciera para siempre, sin dejar ni rastro, perdiéndose en algún polígono entrenando a equipos de barrio, en alguna escuela que ni siquiera los mapas tienen en cuenta. La cuestión es que de Tomás apenas queda ya nada, más que recuerdos difusos e historias hilarantes. ¿Dónde estás Tomás?

14 comentaris:

Anònim ha dit...

Que bonito recuerdo de "Miliki" Tomás, era un jugador discreto tanto dentro como fuera del campo, un tio normal, que coincidió en el tiempo con auténticos emblemas del club, Fernando, Penev, Sempere, Quique, Arroyo, Giner....y tal vez por aquello de que cada espectador tenía a su jugador favorito, a él no le toco ninguno. XDD

Da cierta satisfacción, verlo por las redes sociales, con la misma normalidad de siempre, 50 años le contemplan, - mare com passa el temps!.

Siempre hay jugadores elegidos para la burla y la socarronería, que quieres que te diga, así somos y lo seguiremos siendo.

PEPELU

Desme Mou ha dit...

Verlo por las redes sociales? no jodas que tiene Twitter (o facebook), queremo de sabé!

Anònim ha dit...

Tomás, me la tocas y te vas...

Drakul ha dit...

Era bastante malo y jugaba en el mismo sitio que Fernando, así que lo tenía mal. De todas formas tenía sus adeptos, sobretodo entre ese grupo de iniciados que están en la grada que no les gustan los jugadores técnicos en el Valencia y que lo preferían a Fernando.

Desme Mou ha dit...

Si jugaba de MCD como va a jugar en el mismo sitio que fernando... 40 partidos por temporada, salvo sanción o lesión, todos de titular, 4 goles por año siendo un pivote defensivo... sus números son buenos.

OTra cosa es que sus formas fueran poco ortodoxas, su forma de correr, de tirarse al suelo, era un show.. pero ser titular indiscutible cinco temporadas en el VCF no lo consiguen muchos.

Anònim ha dit...

mítica infància!! No entenia com jugava sense ulleres !! Gran 6 amb el patrocini de Mediterrania

Nandinni ha dit...

yo he tenido muchas broncas deportivas por defenderlo en tertulias futboleras... La de cachondeo que habia en mi zona ( General de pie sur) por defenderlo a muerte. Sector pro-Tomas nos llamaban. Grande Tomas!!

Anònim ha dit...

Sols dir que hi havia una penya que es deia "Penya Tir al plat Tomás". Gran!

Anònim ha dit...

Pues sí, tiene Facebook.
Tomás Gonzalez Rivera.
No ha cambiado mucho os será fácil identificarlo.
Esa cara.... y esas gafas... no se olvidan XDD.

PEPELU

Drakul ha dit...

Era un paquete y entonces no estaba tan diferenciadas como ahora las funciones de los medio-centros. Chutaba 20 veces por partido, 19 de ellas a la grada. Tuve más discusiones entonces con los que preferirían a Tomás, que posteriormente con los Anti-Aimar.

Desme Mou ha dit...

Paquete no era, otra cosa es que no fuera un crack. Fue líbero toda su vida, ahí se hizo famoso y de líbero lo fichó el VCF del Oviedo, luego Hiddink lo pasó al medio campo y cumpló con creces. 220 partidos con el VCF no los tiene ni Kempes.

Mono Canalla ha dit...

Éste no solía marcar a sus ex equipos? Al Oviedo con el Valencia y al Valencia con otro? Nos metió, pero no sé con qué equipo. Yo pensaba que Roberto era el titular, pero debió coincidir con su estancia en Barcelona.

Desme Mou ha dit...

Sería con el Oviedo, que eramos de ir allí y perder haciendo internacionales a todos. Jugaban él Roberto y Fernando. Supongo que algún gol nos metería. Aunque no era de meter muchos tampoco. En 217 partidos con el VCF metió 18 goles. 4 goles por temporada, menos en una que metió 6.

Os acordáis de algún "'insulto" a tomás? a parte del "Tomás me la tocas y te vas". XD

Villaraco ha dit...

a ver si os acordais que este se fue al racing y nos hizo un hat-trick,3-2 perdimos!

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